La retroalimentación del K y tu media

“Dime con quién andas y te diré quién eres” Seguro que habrás oído alguna vez de tus mayores esta frase. Yo lo recuerdo como si fuera ayer y he de reconocer que hasta edad avanzada no comprendí con exactitud su significado. Cuando eres joven, chulesco e incluso arrogante no llegas a entender muchas cosas, sobre todo porque crees que los demás no saben nada y tú con tu corta edad lo sabes todo. En fin, somos así, como ya adelanté en el tiempo, la envidia y la vida, solo la propia experiencia, tiene verdadero poder. Por eso, no aceptamos una realidad distinta sin ella. En los últimos meses estoy viviendo una transformación mayor, subiendo el nivel de consciencia. Hay personas con las que ya no puedo estar, y no por nada en especial, sencillamente no tengo nada que compartir, nada que les interese les puedo ofrecer y nada interesante me ofrecen ellos a mí.
No es arrogancia, no es bueno ni malo, mejor ni peor, simplemente diferente.
Por contra estoy dejando entrar gente que me nutre, con la que puedo compartir, no solo una conversación, si no una forma de vida basada en el crecimiento de la persona y el desarrollo de nuevas habilidades de manera tenaz. Me he enfrentado a situaciones imposibles de resolver, o eso creía yo, con gente que no alcanzaba ni a ver, o eso creía yo, con problemas sin solución, o eso creía yo…en este punto te pregunto:
¿Qué serías capaz de hacer, si no tuvieras miedo?
Hacer de tu vida un descubrimiento constante y vivir en la incomodidad e incertidumbre, te hace libre, te hace capaz, destruye el miedo y te fortalece cada día. Como apunta Francisco Alcaide en la última entrevista que le realizamos desde El Factor K
“Si vives entre codornices es imposible aprender a volar como las águilas”
El entorno es algo determinante, pero si decides cambiar y salir de él (siempre que sea lo que realmente quieres), podrás llegar a lugares insospechados, alcanzar metas increíbles, conseguir todo aquello que te propongas, encontrar gente maravillosa que te ayudará y sobre todo, vivir una vida diferente llena de momentos que merecerá la pena recordar. Aquí quiero detenerme en un punto importante, la retroalimentación. Las personas pensamos que cuando alguien consigue algo es cuestión de suerte.
La suerte existe, la buena suerte se crea. No existe la casualidad, sino la causalidad.
Nada más lejos de la realidad, cuando alguien consigue algo finalmente, es la suma de muchos factores, uno de ellos puede ser la suerte, pero te garantizo que la buena suerte la ha creado uno mismo. Cuando decides subir de nivel y empezar a relacionarte con otros perfiles relacionados con el entorno al que quieres conseguir, las circunstancias empiezan a ocurrir, las buenas noticias se precipitan, los resultados se suceden, las personas necesarias aparecen y la abundancia empieza ser algo que forma parte de tu vida. Y todo esto sucede por la Retroalimentación, en la que todos se nutren de todos y suman entre todos. Observa y presta atención a tu alrededor, porque las personas con las que te encuentras tienen algo que ofrecer, ellos mismos te lo harán saber cuando llegue el momento. Y si no, entonces sigue cambiando, hasta conseguir lo que deseas. Ten muy presente lo siguiente:
Somos la media de las 10 personas que nos rodean.
¿Quieres subir tu media, mejorar tus resultados, tus relaciones, tu entorno? Tendrás que crecer, cambiar, descubrir y subir de nivel. Tu éxito depende de tu desarrollo personal. David SAnchís. @SAnchishidalgo.

"Trackback" Enlace desde tu web.

Deja un comentario