Trabajando mis Patrones del Dinero (I)

Seguimos en la línea que abrió David Sanchís con la reciente publicación sobre el Programa del Dinero.

Llevo tiempo investigando aquellos comportamientos que sin darnos cuenta definen nuestra manera de comportarnos con “el dinero”: los Patrones del Dinero.

Como demostración visual te propongo un pequeño ejercicio.

¿Qué ves en la siguiente imagen? ¿Lo tienes claro?

Imagen

¿Es una anciana?

¿O quizás una joven?

¿Acaso puedes ver a ambas?

Si no conocías este ejercicio seguro que te has hecho a la idea de lo que son las configuraciones mentales, las predisposiciones a ver, oír, sentir o hacer (visual, auditivo, kinestésico o de actuación), de una manera inconsciente determinada.

Seguimos.

Mi conclusión es que nuestros hábitos y rutinas vienen definidos por nuestros patrones de conducta. Estos se encuentran en nuestra mente subconsciente y actúan como base sobre la que tomamos nuestras decisiones.

Han llegado a nosotros de dos formas: por aprendizaje externo (cultural, familiar, educacional, etc.) o interno habiendo sido nosotros mismos los que con nuestra experiencia de vida los hemos definido.

La forma en que los patrones nos afectan en nuestro día a día es la manera en que condicionan nuestros actos. Toda actuación viene precedida de un pensamiento, ya sea de forma consciente o de manera inconsciente. Se dice que una persona adulta tiene en torno a 6.000 pensamientos diarios por lo que supone difícil mantenerse lo suficientemente alerta como para revisarlos todos, especialmente cuando algunos no son conscientes y se generan con cierto automatismo ante determinadas situaciones.

Una buena manera de empezar es cuidando nuestra forma de hablar. Cuando estamos en una conversación y, especialmente en discusones, necesitamos buscar las palabras más apropiadas. El lenguaje por tanto, refleja nuestra forma de pensar y puede acercarnos a conocer esos patrones de conducta.

Es importante poner especial atención a todos aquellos comentarios que tenemos automatizados, especialmente si contienen palabras como:

  • Imposible: en gestión del talento, esta es una palabra prohibida.

Realmente hay pocas cosas no posibles sobre la faz de la tierra, lo que sucede es que todavía no se conoce la forma de conseguirlas.

En algún momento de nuestra historia la electricidad, la rueda o poder volar parecían imposibles. Tachar algo de inalcanzable nos limita y dificulta su consecución. Seguro que ni Edison, ni los Hermanos Wright lo pensaron, de hacerlo muy probable que no lo habrían conseguido.

Te invito a que observes cada vez que te ves tentado a decirla y que intentes modificarla por: ¿cómo puedo conseguir…? o ¿qué sería necesario para…?

Necesitas que al menos una parte de ti crea que es posible antes de conseguirlo. Recuerda que toda actuación se crea primero en tu mente en forma de pensamiento.

  • Tengo que…

Usar este verbo denota compromiso y responsabilidad y es por esto muy utilizada en nuestro día a día, tanto en casa como en el trabajo.

Realmente hay pocas cosas en la vida que tengas necesidad de hacer. Maslow decía que solo las necesidades fisiológicas han de ser atendidas para sobrevivir: abrigo, techo, alimento y aire.

Por tanto es correcto decir “necesito respirar para vivir” al igual que “tengo que comer o dormir”.

Muchas veces empezamos la frase de esta forma y sentimos la carga de su contenido: “tengo que llevar a los niños al cole” o “tengo que presentar el informe”.

Ninguna es incorrecta por definición pero es importante pensar que, hagas lo que hagas, no es una obligación, es tu elección. Seguro que tienes capacidad de decisión para hacerlo o no. ¿Realmente puedes no llevar a los niños al cole? ¿Verdaderamente puedes no entregar el informe? Por supuesto que, tanto hacerlo como no, tendrá unas consecuencias, pero es importante tomar conciencia de nuestra elección en la decisión. Por esto es importante poner conciencia a cualquier frase que lleve este comienzo.

Te propongo que las cambies por “elijo llevar a los niños al cole” o “quiero presentar el informe” incluso que, en la medida de las posibilidades, disfrutes del proceso. Estoy seguro de que notas una importante diferencia.

La semana que viene continuamos con otros dos puntos que nos permiten analizar nuestro lenguaje y ganar autoconocimiento. Nos  permitirán revisar nuestro comportamiento y seguir profundizando en nuestro desarrollo personal para seguir mejorando nuestras finanzas.

Javier Gómez Coach.

@gomezherrero

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Comentarios (2)

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    Raquel

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    Un pequeÑo apunte: einstein es el de la teoria de la relaTividad, el de la electricidad fue edison.
    Saludos
    RaQuel de valencia

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    • Avatar

      Javier

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      Muchas gracias por tu comentario Raquel. He aprovechado para modificarlo.

      Feliz día!

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